miércoles, 14 de enero de 2026
Pero ¿Pere Navarro quién diablos se cree que es?
martes, 30 de diciembre de 2025
¿Qué se nos escapa?
Hay una serie de fenómenos que uno creería que ocurren solamente en su país, pero que luego advierte que son fenómenos comunes a otros países de Europa.
El ejemplo más claro es la inmigración ilegal. Los británicos se quejan de que a los inmigrantes ilegales se les aloja en hoteles, mientras su población mayor y más desfavorecida no recibe apenas nada del Estado, igual que ocurre en España donde los damnificados canarios duermen en barracones prefabricados mientrras los ilegales son alojados en hoteles de cuatro estrellas. O el silencio que se extiende por toda Europa desde Suecia hasta España cuando se comete un crimen y el autor es uno de los sospechosos habituales. El negarnos el derecho a saber quién es autor ya es en sí mismo un dato elocuentísimo.
También ocurre con la desmantelamiemto del sector primario. Se quejan los ganaderos ingleses los franceses, los españoles. Tienen más derecho los agricultores marroquíes o los de Mercosur que los europeos... Se trata de un fenómeno europeo. Europa es vista desde países como EEUU o Argentina como ejemplo a evitar, observan con horror como la vieja Europa se va desnaturalizando. Somos el ejemplo que no hay que seguir, porque el siguiente país puede ser el suyo. Y si no, que pregunten en Minnesota.
¿Qué se nos escapa?
martes, 17 de septiembre de 2024
Expósito expuesto
El deber de un periodista es analizar la realidad desde todos los ángulos y el fenómeno de la inmigración ilegal ha de ser abordado precisamente así, como complejo que es. La pregunta es ¿lo hace Expósito? No.
El fenómeno que se ha venido a llamar de inmigración es muchas cosas. En primer lugar, es un medio de lucha geopolítico, un arma de guerra híbrida que usa el tirano marroquí, que abre o cierra el grifo de ilegales a conveniencia por intereses puramente geopolíticos. Una permanente amenaza sobre el Estado español, que sabe usar ante un gobierno débil y acobardado. Tan cierto es, que el problema no existiría si el marroquí no quisiera.
En segundo lugar, es un negocio. Un negocio que produce pingües beneficios a las mafias que trafican con personas, que pagan muy caros sus pasajes; y un negocio también para las ONGs que reciben millones y millones de euros sin que haya una mísera auditoría, y que tienen el máximo interés, por lo mismo, en que el flujo de personas ilegales no pare.
En tercer lugar, es una verdadera estafa. No son refugiados, no vienen de ninguna guerra. No son náufragos, los traen barcos nodrizas hasta las mismas costas. No son emigrantes, porque no vienen familias, solamente hombre en edad miñlitar. No son MENAS, un altísimo porcentaje no son menores aunque se declaren como tales. Lo que sucede es que saben muy bien que las ayudas que reciben del Estado Español superan los salarios de su países de origen y son una carga para un país con tres millones de parados, con una juventud desempleada con números de récord en la UE. ¿Podemos pagarla? ¿Hasta cuándo?
Todo esto lo ignora Expósito cuando susurra como un mal doblador de cine B a las siete de la tarde y, por desgracia, sus colegas periodistas son tan parciales y ciegos como él.
Mientras, las mafias, los que viven de esto y los que esperan los votos del futuro se frotan las manos.
Delenda est Hispania
domingo, 31 de diciembre de 2023
No tendrás coche... y serás feliz
Hace poco en un debate televisado un economista muy conocido decía que lo que le molestaba de la política del Coche Eléctrico, era su imposición, que se pretendiese desde la política presentar el asunto como un problema moral. Si usted tiene un coche de combustión es un amoral, casi un delincuente, ataca al medio ambiente y no se preocupa por los efectos desastrosos que tendrá en el futuro su huella de carbono.
Ahora bien, un coche eléctrico es caro, el porcentaje de compra de coches eléctricos es un reflejo casi exacto del PIB de cada país. No todo el mundo puede pagarlo, los países pobres tienen más dificultades para adquirir uno. Eso es una pega, pero hay más, el coche eléctrico es ineficiente, no tiene mmucha autonomía, no hay muchos puntos de recarga y no siempre funcionan, las baterías de uno de estos coches contaminan muchísimo más, y a los pocos años hay que cambiarlas, etc, etc.
Entonces, ¿por qué tanto énfasis en este tipo de coche? ¿Qui prodest? No a las empresas de automoción, no a los usuarios, no al medio ambiente. Yo creo más bien que está relacionado con un problema de libertad, de libertad deambulatoria, y de libertad de elección.
De libertad deambulatoria, porque si eliminamos los coches, o una gran mayoría de ellos, sólo podrán desplazarse los ricos, los verdaderamente ricos. Cuando se dice menos coches y más servicio público, se está diciendo, conm oyras palabras, que no tengas la elección, la posibilidad de moverte en cualquier momento y a donde quieras. Te están coartando tu libertad de movimientos.
Es un problema, en definitiva de Libertad con mayúsculas, que nos dejen elegir qué medio usamos, y de qué tipo: de combustión, híbrido, eléctrico, etc. Pero que nos dejen, que no nos tutelen, que no nos obliguen,
martes, 11 de octubre de 2022
El regreso de la Historia
Después de 1989, con la caída del telón de acero, Francis Fukuyama nos habló del "fin de la historia". Lo creímos. Después vino el yihadismo para refutarlo y el concepto quedó en entredicho, y ahora, con la inimaginable agresión de Putin, nos encontramos, no ante el fin, sino ante el regreso de la Historia en su peor versión.
¿Qué mueve a un país de 17, 3 millones de km2 a atacar a un país veintinueve veces más pequeño? Un país pacífico, que solo quiere vivir como sus ciudadanos decidan. Si quiere estar en la OTAN, si quiere pertenecer a la UE, ¿quién puede impedírselo? ¿Ser libre es un casus belli?
Matar a inocentes, arrasar un país por supuestas justificaciones históricas, que no resisten el más mínimo análisis, ni resisten la realidad de los rusohablantes que pelean con fiereza contra el invasor, es un crimen contra la humanidad.
viernes, 25 de febrero de 2022
Nunca, Ken Follet, Nunca
Este libro trata de la posibilidad inminente de una tercera guerra mundial, es decir, justo el momento en que estamos ahora, donde cada día se ve que, lo que parecía impensable, puede ocurrir. Hace tiempo que Follet anticipaba este estado de cosas en una entrevista, así que parecía una buena idea leer su nueva novela, pero...
...Pero conseguí terminarla al tercer intento, aprovechando el reposo obligado de una gripe, si no hubiese sido por el virus jamás hubiese acabado este ladrillo cursi. Se desarrolla la novela con cuatro historias paralelas sin interés alguno donde reina el amor más estomagante: la presidenta de los EEUU, enamorada de un asesor, una agente de la CIA en el Chad, enamorada de otro agente francés, por supuesto rico y guapísimo; otro agente de la CIA, enamorado de una joven bellísima que intenta emigrar a Europa a través del Sáhara, y, finalmente de un Joven agente chino enamorado de su mujer, una actriz famosísima y, por supuesto guapísima, etc, etc. Es una historia que podría haber firmado Corín Tellado, o quizás no, quizás a la escritora de novelas rosa le daría una vergüenza infinita y jamás (o NUNCA, ¿verdad, Kent?) firmaría este bodrio.
¿Y lo de la 3ª Guerra mundial? Bueno, eso empieza a verse, al final del libro, y no esperen nada de geopolítica, por supuesto. todo se ve a través de los personajes de la presidenta y del joven chino, que tienen unos problemas con los coreanos (en Corea del norte hay un golpe de Estado, que es aprovechado por los de Corea del sur) que pueden desencadenar una guerra nuclear. Y así, con esa amenaza acaba el pestiño de Follett.
Es una lástima que el bueno de Kent no hubiese incluido una trama con personajes rusos, ese detalle se le pasó al señor Follet, aunque si lo hubiese hecho serían personajes risibles, como los de su novela, no temibles asesinos como Putin.
En fin háganle caso al título y no la lean NUNCA.
viernes, 12 de noviembre de 2021
Hub al cubo





